La custodia es una cuestión muy importante y en ocasiones controvertida dentro del divorcio ya que tiene una enorme repercusión en el bienestar emocional de los hijos y en su calidad de vida.
Antes de que entrara el vigor la Ley 15/2005, de 8 de julio mediante la que se modificó el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de divorcio, imperaba la atribución de la custodia a uno de los padres (normalmente la madre), y al otro le correspondía únicamente un régimen de visitas. Era una fórmula poco equitativa en mi opinión, ya que se producía una separación del otro progenitor, pasando a ser un mero visitante. Las consecuencias emocionales para ambas
partes eran graves, pero sobre todo para el hijo dado que no le permitía desarrollarse y crecer de forma armoniosa con sus dos padres.
La custodia exclusiva o monoparental conlleva que sólo uno de los progenitores es el que convive con los hijos, y el que procura su bienestar, crianza y educación. Además, éste percibirá la pensión de alimentos que deberá abonar el progenitor no custodio, en beneficio de los hijos. El progenitor, que no tiene asignada la guarda y custodia, a cambio tendrá derecho a un régimen de visitas.
La custodia compartida implica que serán los dos padres quienes compartirán la custodia de los hijos tomando las decisiones respecto a su crianza y cuidado en igualdad de condiciones. Los hijos convivirán con cada progenitor por periodos alternos, siendo lo habitual por semanas, aunque si los padres tienen otra preferencia se puede convenir.
Cada familia y sus circunstancias son diferentes, pero cierto es que cada vez se tiende más por parte de todos los operadores jurídicos a elegir una custodia compartida en caso de que se den los requisitos para ello, permitiendo así que los niños mantengan un contacto de forma continuada y por igual con sus padres. De esta forma se mantiene tanto a la figura materna y paterna presentes en sus vidas en todo momento, algo que es muy favorable a su desarrollo. Asimismo, los padres comparten derechos y responsabilidades como es lo idóneo.